La Liga Adelante ha dado un recibimiento agresivo al Granada, presa de un Betis que aprovechó la endeblez defensiva rojiblanca para golear a los de Fabri.
El asunto se encaró muy bien para los locales cuando a los 14 minutos Dorado remató en el primer palo un córner botado por Iriney.
A la media hora, cuando apretaba el Betis en busca del segundo tanto, el Granada consiguió enhebrar un contraataque que finiquitó Benítez con un recorte con su pierna izquierda y un chut de derecha muy potente.
El partido se equilibraba pero el Betis asestó un golpe psicológico a las puertas del descanso. Jorge Molina se zafó de Mensah (el ghanés sufrió un calvario atrás) y cruzó su disparo a la red.
Segunda parte
Con el 2-1 arrancó la segunda mitad, en la que el Granada se mostró más incisivo y menos tímido en ataque. La entrada de Carlos Calvo mejoró las opciones ofensivas pero cuando parecía que los rojiblancos podían discutir el triunfo local, el Betis empezó a inquietar a la bisoña zaga de Fabri. Salva Sevilla se marcó una tremenda vaselina ante Roberto (el meta fue capaz de lo mejor y lo peor) y Jorge Molina, dos minutos después, en el 74, se anotó otra muesca y cerró el 4-1.
El Granada se esfumó del campo y fue un juguete roto en manos de los locales, que sufren tensiones institucionales y conflictos en la grada entre seguidores, pero que mandan en el campo. Los rojiblancos arrancan la temporada en descenso. Una posición totalmente provisional pero cuya lección debe servir para mejorar y madurar como equipo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario